jueves, 27 de abril de 2017

Comentarios reales - Inca Garcilaso de la Vega

      
Título: Comentarios reales 
Autor: Garcilaso de la Vega 

Páginas: 324 

Editorial: Cátedra

Precio: 12,45 euro 

Año de edición: 2007

Publicada en 1609 en Lisboa, casi al mismo tiempo que el Quijote (1606), esta obra repasa el orígen, historia y costumbres de los incas. Estuvo prohibida en todas las Españas después del levantamiento de Tupac Amaru II en 1780, porque se consideraba que recordaba el pasado imperio incaico y movía a la sedición.

Se basa en los recuerdos de infancia del autor, su formación, en la intensa correspondencia que mantuvo con sus familiares y en las visitas que realizó a figuras de la cultura inca. En esta obra Garcilaso niega que los incas hicieran sacrificios humanos y precisamente les da el papel de civilizadores de todo un imperio, una especie de «nueva Roma en América», que desterró prácticas ancestrales abominables como esos sacrificios, la idolatría, la antropofagia y la sodomía.

Está muy bien escrita, con un estilo que llama la atención por su elegancia y lo moderno que parece, y es un intento muy serio y rguroso de conservar y transmitir la cultura de los antiguos incas. Es muy difícil valorar hasta qué punto consiguió hacelo con fidelidad, porque no hay casi con qué contrastar su contenido. Ha habido mucha polémica sobre ese punto, pero en cualquier caso, como obra literaria es extraordinaria.

Mezcla con buena mano elementos de la epopeya, la utopía (muy en boga en autores renacentistas de la época) y la tragedia. Tiene cierto carácter enciclopédido, porque arranca discutiendo si hay o no otros mundos, si existen los antípodas, cómo se descubrió América, incluye luego la historia del marino que guió a Colón, Alonso Sánchez de Huelva, al que una tormenta arrastró hasta el Nuevo Mundo, el origen del nombre de Perú, una descripción del país, los dioses incas y el origen de su civilización y, al fin, toda su historia y vicisitudes. Aprovecha también para reivindicar a su padre, acusado de apoyar a un rebelde español, completa toda una historia del imperio inca, que tenía dos lenguas, la cortesana y la popular, y cuenta finalmente su conquista por los españoles.

Una obra emblemática de la Literatura latinaomericana, un clásico indiscutible que se lee con placer, de altísima calidad literaria y que resulta muy atractivo como intento de reconstrucción de la historia de un imperio antiguo muy poco conocido, y de reconciliación y unión de dos culturas separadas por un océano.

Gómez Suárez de Figueroa (Cuzco, 1539-1616), más conocido como el inca Garcilaso de la Vega, escritor e historiador peruano de ascendencia inca y española, está considerado como el primer mestizo hispanoamericano que supo conjugar sus dos herencias culturales, aunque se quejase del desgarro que suponía pensar como un europeo y sentir como un indio.

Hijo del conquistador extremeño Sebastián Garcilaso de la Vega y de la princesa inca Isabel Chimpu Ollco, estaba emparentado con el Marqués de Santillana, Jorge Manrique y el poeta toledano de su mismo nombre. La primera lengua que aprendió fué el quechua materno y de niño presenció ceremonias incas. Luego tuvo una esmerada educación en lengua y literatura castellanas con un preceptor particular y además, accedió a la instrucción de los amautas o sabios incas.

Su adolescencia se vió sacudida por las guerras civiles de Perú y los levantamientos de algunos cpitanes españoles. A los 21 años, muerto su padre, fué a España y se instaló en Montilla (Cédoba) donde vivía un tío suyo. Inició la carrera militar, llegó a ser capitán y participó en la represión del Levantamiento de Las Alpujarras de los moriscos. 

Recibió una cuantiosa herencia de su tío  y, cansado de verse despreciado en el ejército por ser mestizo, dejó las armas, entró en una orden religiosa y se dedicó a las letras. Estudió la literatura italiana, hizo algunas traducciones y se dedicó a escribir relatos sobre los conquistadores y los incas.

Se trasladó a Córdoba, conoció a Góngora y a Cervantes, que leía y admiraba sus obras, y compró la Capilla de las Ánimas en la Catedral de Córdoba, donde su hijo sería sacristán y donde luego fué enterrado al fallecer en 1616. Está considerado el padre y el punto de partida de la Literatura Latinoamericana, ya que trató de reflejar el pensamiento y el estilo de los antiguos incas.

Retrato del inca Garcilaso

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

miércoles, 26 de abril de 2017

Petróleo y sangre en Oriente - M. Essad Bey


Título: Petróleo y sangre en Oriente
Autor: M. Essad Bey
 
Páginas: 260
 
Editorial: Renacimiento

Precio: 20 euro
 
Año de edición: 2014

Este maravilloso libro cuenta la infancia del protagonista, un hijo de uno de los magnates del petróleo más poderosos de Bakú, la capital del actual Azerbayán, situada en una península que se adentra en el Mar Caspio. Un país cuyo nombre significa «tierra sagrada del fuego eterno», porque hay manantiales de gas natural que están prendidos desde hace milenios y nunca se agotan, como los del mítico templo de Ateshgah, en Surachany.

Templo del Fuego de Ateshgah

Allí crece el protagonista, a principios del siglo XX y en una ciudad en la que la vida está distorsionada por el petróleo, plagada de millonarios, bandoleros, timadores, asesinos, caballeros y rufianes, revueltas, guerras, luchas por el poder y sangre. El chico vive mil peripecias y aventuras a cuál más curiosa, en un país antiquisimo en el que pervivia la antigua religión mesopótamica de Zoroastro, la de los guerreros invencibles y los adoradores del fuego. 

Es una región convulsa, enl a que hace muchos tiempo que se ha convertido en lugar común el viejo adagio ruso: «El que vive durante un año con los explotadores de petróleo, no vuelve a ser honrado». Así que parece que las raíces de la mafia rusa y la cultura que la rodea son más antiguas de lo que a veces creemos.

La explotación del petróleo en Azerbayán comenzó hacia 1848, cuando sus habitantes desubrieron que aquel lodo negro en el que bañaban para cuidar la piel era enormemente valioso. Allí se inventó la primera perforadora mecánica y en poco tiempo llegó a producirse el 50 % del petróleo mundial.

El autor mezcla recuerdos de infancia, hechos históricos, historias oidas y leyendas hasta completar una crónica histórica y cultural, realmente asombrosa e increíble, de un pais interesantísimo que apenas si conocemos en occidente. 

Por estas páginas desfila una galería de personajes inolvidables, como el Jakub, que timó a Rotschild, Isa Bey, los parsis, y se describen etnias curiosísimas, como los jázaros y los ossetios.

Como telón de fondo, se van contando los principales episodios de la convulsa historia del país: los genocidios, las venganzas brutales, el dominio británico, la opresión de los bolcheviques... una lección de historia por la que pasa fugazmente Stalin cuando aún no era Stalin, sino un periodista y un agitador sin escrúpulos.

Cuando triunfa finalmente la revolución comunista, la familia se ve obligada a cruzar el mar y emigrar al Turkestán, el país del sanguinario y cruel Tamerlán, el tullido, y se ofrece otra descripción fascinante de un país de nómadas completamente diferente, la fascinante ciudad de aguas rojas de Kisil-Su y el desierto de Kisil kum.

Un libro fantástico que mezcla la autobiografía con la historia reciente, el libro de viajes y el relato de aventuras hasta componer una novela entretenidísima. No todo lo que cuenta es verdad en el sentido literal de la palabra, pero creo que lo es en otro sentido más profundo. Porque a veces la mentira no es mentira, sino una fabulación que describe perfectamene toda una cultura y una manera de vivir. Un libro inlvidable sobre el antiguo Azerbayán.

Mohammed Essad Bey (Kiev, 1905-1942), tambien conocido por el pseudónimo, Kurban Said,con el que publico su famosa novela «Alí y Nino», fué un judío ruso que escribía en alemán.

Pasó su infancia en Bakú antes de huir del bolcheviques en 1920 a la edad de 14. En 1922, mientras vivía en Alemania, obtuvo un certificado afirmando que se había convertido al Islam en presencia del imán de la embajada turca en Berlín. Se creó para sí mismo un hueco en el mundo de la literatura europea competitiva al escribir sobre temas que los occidentales, en general, conocían poco, como el Cáucaso, el Imperio ruso, la Revolución bolchevique, el petróleo recién descubierto, y el Islam.

M. Essad Bey

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

martes, 25 de abril de 2017

Cinco semanas en globo - Julio Verne


Título: Cinco semanas en globo
Autor: Julio Verne 

Páginas: 380 

Editorial: Editors 

Precio: 9,95 euro 

Año de edición: 2016

Ésta es la primera novela sobre viajes extraordinarios escrita por Julio Verne, la primera de una larga serie que llegaría a alcanzar más de setenta títulos. Se publicó en 1863, no por entregas como era habitual entonces, sino como un único volumen y rápidamente alcanzó un éxito espectacular, pagó toda las deudas del genio de Nantes y consolidó su situación económica.

Siendo su primera novela, tiene ya todos los ingrediente típicos de su obra: una trama bien urdida que justifica un viaje que es una aventura, peripecias de todo tipo, la innovación en forma de globo aerostático, ritmo, optimismo, un sabio excéntrico, un acompañante casual con el que identifica el lector, y un recorrido que atraviesa al África ecuatorial de este a oeste, en cinco semanas.

Cuando escribió esta novela, Verne ni había viajado en globo ni había estado en África. Pero eso no era ningún inconveiente para este francés genial, que se documentaba exhaustivamente y sabía simular como nadie que se conocía una región poco explorada al dedillo. Sus descripciones cinstituyen un alarde botánica, zoología y geología, están llenas de fuerza y de detalles, de manera que lector se siente transportado a otro lugar.
     
Portada original de la primera edición (1863)

El globo parte de la isla de Zanzíbar y recorren los Montes de la Luna (donde sucede la aventura del elefante remolcador), el lago Victoria (que reconocen como la fuente del Nilo), el Nilo, los montes Auríferos , el lago Chad (donde el globo es deshecho y Joe se pierde), el desierto del Sahara y el río Níger hasta las cataratas de Güina en el río Senegal. El autor de este libro exraordinario realiza toda una labor de divulgación en forma de novela de los grandes exploradores de la época: Burton, Speke y Barth.

En fin, una espléndida novela de aventuras, instructiva y muy amena, que no desmerece en nada el resto de la obra de Verne y anticipa la famosísima «La vuelta al mundo en ochenta días». Una obra que leí hace muchos años y al que tengo un cariño especial.

Ha habido varias versiones cinematográficas. Tuve la suerte de ver en el cine siendo un niño la drigida por Irwin Allen en 1962, en la aparece un Peter Lorre muy joven y la estupenda canción compuesta por el polaco Paul Sawtell. Una experiencia inolvidable.


Julio Verne (Nantes, 1828-1905) nació en una familia burguesa y aunque empezó a estudiar Derecho para seguir los pasos de su padre, abogado, supo enderezar su vida a tiempo y lo dejó para dedicarse por completo a escribir.

Su colaboración con el editor Pierre-Jules Hetzel dió lugar a la serie de novelas viajes exrraordinarios, modelo de novelas de aventuras, imaginación y ciencia-ficción. Anticipó el helicóptero, el submarino, las naves espaciales, los viajes a la Luna, los transatlánticos, el auge del nazismo, el fax, intenet, el correo electrónico, la televisión, el motor de explosión y mil inventos más.

Influyó notablemente en el surrealismo y las vanguardias, es el segundo autor más traducido, después de Agatha Christie y está considerado como el padre de la ciencia-ficción. Es ideal para iniciarse en la lectura entre los ocho y los catorce años.

 
Julio Verne

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

lunes, 24 de abril de 2017

La sinfonía pastoral - André Gide


Título: La sinfonía pastoral
Autor: André Gide
 
Páginas: 152
 
Editorial: Poseidón

Precio: 1 euro
 
Año de edición: 1947

Publicada en 1919, cuando André Gide tenía cincuenta años, esta novela le catapultó definitivamente a la fama y le convirtió en un escritor de referencia para autores de primera fila, como Camus y Sartre.

Ambientada en Suiza,  es una obra sobria, aparentemente explícita, que cuenta el despertar a la vida, la naturaleza y el amor de una joven ciega que ha estado abandonada en una habitación durante quince años y no sabe ni siquiera hablar, una especie de niña ferina doméstica. No sabemos si es una historia inspirada en un caso real, pero su desarrollo es creíble.

Un pastor protestante, con mujer y varios hijos, la toma bajo su protección, lo que origina un teremoto en su familia y el arranque  de una historia curiosísima. Tierna y delicada, sencilla y a la vez profunda, esta obra se basa en los dos grandes temas que suelen aparecer en las obras de Gide, la religión y los sentimientos no reconocidos, trenzados suavemente en una trama que acaba por afectar profundamente al lector de formación católica.

Este peculiar autor francés se encuentra a caballo entre el siglo XIX y el XX, a medio camino entre la novela clásica decimonónica y la modernidad, y en el aprovechamiento que hace de esa hibridación creo que radica su encanto irresistible. El estilo es espléndido, sencillo, musical y efectivo. La narración corre con ligereza, no tiene nada de paja y va directa al grano, saltando entre los momentos de mayor tensión dramática y el resutado es que bastan poco más de 150 páginas para componer una obra maestra.

Este librito contiene, entre otras cosas, una radiografía de un matrimonio rutinario, la disección de una historia de amor, una crítica solapada de la fé católica más clásica, un hombre que no se entera de nada, como suele pasar, una mujer que se entera de todo y una serie de ideas en forma de frases lapidarias que dan para más de una reflexión: «El animal, cuanto más apegado a la tierra, cuanto más pesado, es más triste»«En los evangelios nunca se habla de colores», «Considera (ella) con inquietud, cuando no con reprobación, cualquier esfuerzo del alma que quiera ver en el cristianismo otra cosa que la domesticación de los instintos», «El único pecado es aquel que atenta contra la felicidad del prójimo o compromete nuestra propia felicidad», «No me importa ser dichosa o no. Prefiero saber».

Especialmente sugerentes son el pasaje en el que la chica ciega trata de describir el paisaje que no puede ver y la escena en la que el pastor trata de describirle los colores estableciedo analogías con la música. Todo el libro juega con la ceguera y el sentido de la vista, hay quien puede ver, pero no percibe sus propios sentimientos y hay quien es ciego, pero sabe leer los corazones.

Una gran novela, escueta y concentrada como pocas, que debe estar en todas esas listas de libros que no hay que perderse. Excelente, todo un clásico moderno.
 
Aquí os dejo una versión de la sinfonía nº 6 de Bethoven, la llamada Sinfonía pastoral (1808), dirigida por el gran Herbert Von Karajan, que juega un papel muy especial en esta novela.


Curiosamente, es un libro que no se encuentra en las librerías y está completamente agotado. Lo he leído en esta atractiva edición del año 1947 de la editorial argentina Poseidón, que he encontrado en mi querida librería Libros Alcaná al módico precio de un euro.

André Gide (París, 1869-1951) fué un escritor francés, académico de la lengua y Premio Nobel de Literatura en 1947.Ya ha aparecido en este blog varias veces. Baste recordar algunos rasgos de su biografía. Hijo de un profesor de leyes, nació en una familia protestante, puritana y bien situada; muy joven se convirtió en un escritor prolífico, bien considerado, que publicaba un libro cada dos años con la precisión de un metrónomo.

A los 26 años se casó con su prima, pero nunca llegó a consumar el matrimonio. Viajó por el norte de África, allí conoció a Oscar Wilde y descubrió su homosexualidad latente. Poco después, lo reconoció públicamente y se convirtió en uno de los primeros defensores de los derechos de los homosexuales.

Fué muy crítico con las condiciones de la explotación colonial francesa e inspiró algunas reformas. Se afilió al Partido Comunista pero se desilusionó completamente en un viaje a la antigua URSS, lo que le granjeó la enemistad de casi toda la izquierda francesa.

André Gide

Publicado por Antonio F. Rodríguez.