viernes, 25 de noviembre de 2016

Memorias póstumas de Blas Cubas - Machado de Assis

               
Título: Memorias póstumas de Blas Cubas
Autor: Machado de Assís
 

Páginas: 248
 

Editorial: Alianza
 
Precio: 10,20 euros 
 
Año de edición: 2012

Tengo que decir que esta novela, publicada por entregas por primera vez en la «Revista Brasileira» en 1880, me ha fascianado desde la dedicartoria con la que se abre: «Al gusano que primero royó las frutas de mi cadáver, dedico con snetido recuerdo estas memorias póstumas». 

Ese curioso inicio avisa desde un primer momento de lo que se va a encontrar el lector: ironía, melancolía, modernidad, atrevimiento, un sentido del humor muy particular, desparpajo y un estilo refinado y exquisito. Bajo el expediente de unas supuestas memorias escritas desde el más allá, el autor construye una novela de una sorprendente modernidad, llena de alusiones al lector y de metaliteratura, que parece escrita ayer mismo, con tintes románticos, realista a la vez y modernista en el tono.

Una maravilla ecléctica escrita por un escritor que siempre parece estar sobrado de talento y capaz de hacer cualquier cosa que se proponga en la página siguiente y hacerlo además bien, resolviendo cada reto literario de manera sobresaliente. Machado de Assís situa el listón altísimo con cada obra que escribe y da la sensación de ser muy consciente de lo que hace, de dominar la situación por completo.

En esta ocasión, el narrador arranca por el final, con un enigma: cuenta su propio entierro, al que asiste una misteriosa mujer que ha jugado un papel especial en su vida. Ya está creado el suspense. A continuación se lanza a narrar su propia vida, en capítulos cortos, de una o dos páginas, con ligereza, melancolía y cierta amargura a veces, la vida de una persona acomodada en la que apenas pasa nada y literariamente pasa de todo en su interior.

En el prólogo, el autor menciona dos referencias ilustres, Laurence Sterne y Xavier de Maistre, el «Tristram Shandy» y «El viaje alrededor de mi habitación», dos de mis obras favoritas, y no podía elegir mejores padrinos, dos autores geniales que se adelantaron a su época con esas dos novelas fenomenales. Y en el mismo texto define cómo es su estilo y planteamiento de manera brillante:

«Este libro y mi estilo son como los borrachos, que se balancean a diestro y siniestro, caminan y se detienen, gruñen, gritan, ríen a carcajadas, amenazan al cielo, tropiezan y caen.» 

Una novela que a mi me ha recordado en muchos detalles a las Sonatas de Valle-Inclán, que trasciende el realismo de la época y da un salto cualitativo hacia delante considerable, plagada de perlas inolvidables («Dios te libre, lector, de una idea fija», «Existen dos fuerza capitales: el amor que multiplica la especie y la nariz que la subordina al individuo»), genial, brillante, moderna, llena de ironía y escrita con cercanía, en el tono que se habla a los amigos íntimos. Una obra maestra que tienes que leer. 

Joaquim Maria Machado de Assis (Río de Janeiro, 1839-1908), mulato y epiléptico, fué un escritor brasileño, considerado ampliamente como el padre de las letras de ese país. Es el gran escritor clásico de la novela decomonónica en Brasil. 

Nació en una familia pobre, fué a la escuela pública y no pudo ir a la universidad. Siendo muy joven comenzó a publicar poesía, artículos y relatos en prensa, y llamó la atención por su precocidad y su enorme talento. Tocó prácticamente todos los géneros, fué el primer Presidente elegido por unanimidad en la Academia Brasileira de Letras. 

Fué un autor muy prolífico, introductor del realismo en Brasil y un autor que encierra más de una sorpresa como escritor. Tiene novelas experimentales y modernas, otras románticas, clácas... hasta completar una obra compleja y variopinta.

Joaquim Maria Machado de Assis

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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