miércoles, 8 de abril de 2015

Historias del Savoy - José Luis Alvite

 

Título: Historias del Savoy
Autor: José Luis Alvite
 

Páginas: 190
 

Editorial: Ézaro

Precio: 19 euros
 

Año: 2004 (5º edición)

Este libro está coimpuesto por una selecciòn de los artículos publicados en prensa por el autor hábilmente hilvanados en siete capítulos, con títulos que parecen epigramas, como «Sólo soy un tipo en cuya vida lo más brillante es la fe de erratas» o «La primera vez me casé por la iglesia; la segunda por lo civil; si hay una tercera ocasión, lo más realista será casarme por lo penal».

Tratan de la gente y la atmósfera del Savoy, un garito imaginario donde van a ahogar sus penas en alcohol y tabaco  todo tipo de perdedores y marginados por la vida, junto a mujeres con pasado, mafiosos de leyenda, cantantes crepusculares y camareros de película. 

El lector adivina enseguida que el Savoy es un estado mental, el de alguien que ha tocado fondo, que se ha instalado en las profundidades y desde allí nos cuenta qué es la vida, qué son las personas y que pasa entre ellas con su humor irónico y desencantado como armadura. Como dice este gallego inimitable, «el Savoy es mi manera de evadirme de la realidad sin recurrir a las drogas».

Los textos están bien arropados por un prólogo de Carlos Herrera y un epílogo de David Gistau, dos compañeros de armas que se rinden sin condiciones ante el talento natural de este cronista de la derrota, este perdedor que parece sobrevivir a duras penas agarrado a su pluma, este escritor triste y compasivo que parece estar de vuelta de todo. 

Alvite escribe con una gran ironía, maneja un humor negro y cañero, casi de pared de urinario, poco común, y lo hace con arte e inteligencia. Es un mago de la metáfora y la paradoja on un estilo natural espléndido que produce un gran número de aforismos por minuto.

Aquí os dejo varios ejemplos: «El ambiente estaba tan cargado que no se veía el humo», «El amor es algo muy resistente; se necesitan dos personas para acabar con él», «El amor eterno es aquel cuyo fracaso se recuerda siempre», «La familia es una enfermedad de transmisión sexual».

Un libro muy apropiado para asomarse al mundo de este periodista genial, único e irrepetible, que habita en la melodía de «Piano man» de Billy Joel. Un buen ejemplo de cómo hacer literatura del fracaso que me ha encantado. 


A  José Luis Alvite (Santiago de Compostela, 1949-2015) le cuadraba mejor que a nadie el tan manido tópico de ser un periodista de raza. Nieto, hijo y sobrino de periodistas, era un tipo con tinta en las venas, de los que da la impresión que vive para contar cosas en los periódicos.

Fué empleado de banca y empezó como pinche de cronista en «El correo gallego». Luego colaboró en «Diario 16», «La Razón», «Faro de Vigo», «La Opinión de A Coruña» y «La Nueva España». También hizo radio en «Radio Nacional de España» y en «Onda Cero». Obtuvo varios premios y era muy querido y respetado en la profesión.

Noctámbulo, pesimista, fumador y casado dos veces, cultivaba con éxito una imagen de gacetillero perdedor y casi maldito. A finales del 2013 le diagnosticaron un cáncer y publicó una carta de despedida impresionante, de la que ya hemos hablado aquí.

José Luis Alvite en el Savoy

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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