viernes, 20 de marzo de 2015

Contrapunto - Aldous Huxley

 

Título: Contrapunto
Autor: Aldous Huxley

Páginas: 568
 
Editorial: Edhasa

Precio: 10,95 euros

Año de edición: 1988

Mi madre me había recomendado varias veces «Contrapunto», una novela buenísima, me decía, y sin embargo, la verdad es que nunca le hice mucho caso hasta ahora, que por fin le he hincado el diente.

Dos ideas fundamentales constituyen la primera impresión que uno se lleva de esta obra. La primera, que es un texto complejo y difícil, denso, estructurado en 37 capítulos, cada uno compuesto por dos o tres partes, en las que se habla de diferentes personajes hasta componer un entramado de 24 personas que se interrrelacionan entre sí, sin que haya un protagonista claro. Confieso que he tenido que ir anotando los nombres que iban apareciendo y sus relaciones para no perderme.

La segunda, la profundidad y calidad de esta novela, inteligente y brillante, ante la que no cabe duda que nos encontramos con una de las grandes novelas del siglo XX, una novela decisiva, publicada en 1924 y que está considerada la mejor de Huxley desde un punto de vista literario, su obra maestra.

El texto está concebido como un intento de trasladar a la narrativa el concepto musical de contrapunto, contando la historia de varios personajes en párrafos intercalados que contrastan entre sí y realzan el efecto de lo que percibe el lector. Un recurso que después se ha empleado mucho. Eso se logra de manera muy notable contando las peripecias de varios matrimonios, en los que se dan todo tipo de variaciones en la relación de pareja.

Pero esta novela es mucho más que eso, tiene una enorme riqueza de lenguaje debida a una tremenda riqueza de ideas, llenas de matices y variaciones. Aquí se expone la dualidad clásica en los hombres que ven a unas mujeres como madres de sus hijos y las respetan, y a otras como chicas para divertirse; la eterna añoranza de los tiempos pasados, en los que había educación y respeto; el desarrollo sostenible y los problemas de la industrialización; se habla de ciencia, de arte, de lagartijas, de Bach y Beethoven, se llega a dar incluso una demostración matemática de la existencia de Dios, muy discutible, como es natural, y otra musical, que casi resulta más convincente; se hace una crítica demoledora del gran poeta Shelley; se completa una deconstrucción y crítica de la clase alta británica, y muchos otros temas de lo más interesante.

Huxley utiliza un narrador omnisciente, que le permite meterse en el interior de todos los personajes según le place, y a la vez se mete a sí mismo en la novela, mediante un personaje interpuesto, Philip, que en un par de capítulos piensa cómo escribir una novela basada en la idea de contrapunto y da muchas pistas sobre cómo está armado el texto. Y cuando parfece que ya nos hacemos una idea de cómo es el libro, llega la sorpresa: un asesinato. Pero voy a contar absolutamente nada más, es mejor que lo leais vosotros mismos.

Una novela de ideas amenizada, con profusión de diálogos brillantes que reproducen la esgrima dialéctica que se usa en las fiesta de la alta sociedad inglesa, con una galería amplísima de personajes muy bien dibujados, con relieve y complejidad. Una obra capital con la que he disfrutado una barbaridad que da pena que se acabe, a pesar de su longitud y que recomiendo sin duda a todo lector intrépido que no sienta vértigo ante una montaña de casi seiscientas páginas de letra pequeña y nombres propios, en la que todos los párrafos exigen la máxima concentración. Una novela excepcional. Mmi madre tenía razón.
       
Aldous Leonard Huxley (Godalming, 1894-1963) fué un brillante escritor británico que emigró a los Estados Unidos. Nació en una familia de biólogos, poetas y novelistas de primera fila. Su madre, una de las primeras mujeres que estudió en Oxford, murió cuando Huxley tenía 14 años. 

Se educó en Eton, el más elitista y selecto colegio de Inglaterra, y a los 16 años sufrió una queratitis punctata, una grave enfermedad ocular que lo dejó prácticamente ciego, con una visión muy limitada. Aprendió a leer y a tocar el piano con el método Braille, y cuando recuperó algo de visión, decidió estudiar Literatura inglesa en Oxford.

Fué profesor en Eton, escribió poemas, novelas y ensayos, ejerció como crítico teatral y colaboró en las más prestigiosas revistas. A los 38 años escribió el libro que le haría más famoso, «Un mundo feliz», en sólo cuatro semanas. VIajó por medio mundo y visitó tres veces España, país que recorrió con calma para conocerlo en profundidad.

Murió de un cáncer de lengua el 22 de noviembre de 1963 en California, el mismo día que fallecieron J. F. Kennedy en Dallas y C. S. Lewis en Oxford. Era un hombre de una cultura realmente enciclopédica, una de los pocos que se han leído la Enciclopedia Britanica de cabo a rabo y además, han entendido todo.

Aldous Huxley

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

1 comentario:

  1. Un buen amigo (gracias, Míster X) me ha apuntado dos detalles sobre este libro que vale la pena mencionar: la impresionante precisión del lenguaje de Huxley y el que muchos personajes están inspirados en mayor o menor medida en personas que conoció el autor. Por ejemplo, Mark Rampión está claramente inspirado en D. H. Lawrence, amigo muy admirado por Huxley, hasta el punto de que era casi todo lo que él hubiese querido ser.

    Salud y libros.

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