jueves, 29 de enero de 2015

Pompa y circunstancia - Ignacio Peyró


Título: Pompa y circunstancia
Autor: Ignacio Peyró
 

Páginas: 1068
 

Editorial: Fórcola
 

Precio: 49,50 euros
 

Año: 2014

Pues resulta que tenemos la suerte de que se acaba de publicar hace sólo un par de meses esta enciclopedia de cultura británica, subtitulada «Diccionario sentimental de cultura inglesa», que intenta, y yo diría que lo consigue, describir en profundidad la cultura de la pérfida Albión, mediante el expediente de incluir por orden alfabético más de trescientas entradas, seleccionadas subjetivamente y según los gustos del autor, pero que le sirven de excusa y coartada para mencionar mil y un detalles de lo británico, considerando prácticamente todos los puntos de vista en un recorrido de lo más ameno e interesante.

Es un libro sencillamente asombroso que, sin irse en ningún momento por las ramas y con una densidad de información abrumadora, hace un despliegue excepcional de erudición, inteligencia, sentido de la historia, cultura en el más amplio sentido de la palabra y amor por Gran Bretaña. A todo esto se añade por aquí y por allá una pizca de humor, inglés como no podía ser de otra manera, un lenguaje cultivado del más alto nivel y un afán perfeccionista en cuidar todos los detalles hasta la exageración.

El producto final es esta magna obra de más de mil páginas que sale airosa de un intento desmesurado, describir y analizar todo lo relativo a una nación con una tradición tan amplia y rica como la de Gran Bretaña, donde se inventaron la monarquía parlamentaria, el fútbol, el tenis y el rugby, el gentleman y el fair play, el pop y el punk. Un país que dominó medio mundo en el XIX, nos dejó el inglés como lingua franca internacional y cuando en cierta ocasión se cortaron las comunicaciones con el resto de Europa, dijo que el continente se había quedado aislado. El autor muestra, según él mismo reconoce, una anglofilia sensata y moderada, que descubre por igual defectos y virtudes. Aquí hay espacio para la anécdota, el análisis lúcido y penetrante, la visión de conjunto y la síntesis esclarecedora.

Se abordan los grandes temas de la cultura británica. Como las dos grandes esferas de actividad que se han desarrollado de manera impresionante en Inglaterra, el juego político, según parece porque hace tiempo que los ingleses aprendieron a controlar y encauzar la autoridad de la corona, y las letras. Los ilustrados se preguntaban por el secreto que había permitido a los ingleses hacer su revolución de forma relativamente tranquila. Quizás su flema, cierta tradicional tranquilidad y una asombrosa precocidad. Ya en 1688 se rebelaron contra el poder del rey.

Tambien se tratan los vínculos de esa cultura con España: la larga tradición de viajeros ingleses que estuvieron en nuestro país; la de los hispanistas (la verdad es que es curioso que los mejores historiadores de España sean ingleses); el hecho de que «El Quijote» tuvo una influencia considerable e inmediata en las islas, mientras que aquí tardó siglos en dejar huella; los ingleses que se establecieron en la península para elaborar el sherry; los exiliados en ese país que huían del absolutismo de Fernando VII, etcétera.

Con este libro maravilloso se aprenden muchas cosas, como que el catolicismo, considerado como enemigo por los papistas en un principio, resurgió en el siglo XIX y jugó un curioso papel en la cultura británica. Nada menos que grandes figuras como G. K. Chesterton o Graham Greene eran católicos y curiosamente Edward Elgar, el compositor de la marcha que da título al libro «Pompa y circunstancia», epítome y símbolo del espíritu imperial inglés, también era católico.

 
«Pompa y circunstancia», la marcha militar que
sonó en la coronación del rey Eduardo VII

Precisamente uno de los complejos ingleses es no tener grandes compositores de música clásica y que los pocos que hay sean católicos y de influencia continental. Eso parece que se debe a que la Iglesia Anglicana, cuando se separó de Roma, eligió que su liturgia fuera una liturgia de la palabra, no de la música, lo que originó que en las islas no se desarrollase la música sacra, germen de la clásica, y que las letras tuviesen un auge importante.

Es fácil con este libro saltar de un tema a otro, dejándose llevar por insospechadas relaciones. Mi entrada favorita es la de Sir Winston Churchill (1874-1965), una de las figuras claves del siglo pasado, en cuya compleja biografía el autor se emplea a fondo hasta componer un texto delicioso.
 
En fin, una obra única, no creo que haya nada ni siquiera parecido ni en inglés ni en ningún otro idioma, un libro ideal para tenerlo en la mesilla de noche y leer tres o cuatro entradas antes de dormir, disfrutando del placer de perderse en el vericueto de historias y datos de estas páginas. Un texto rico y jugoso, que se paladea página a página. Un verdadero festín para devoradores de libros. Una de las mejores guías, por no decir la mejor, para conocer esas islas brumosas e irónicas sin salir de casa.

Ignacio Peyró (Madrid, 1980) es erudito, periodista, traductor y escritor. Ha sido columnista y Redactor Jefe de cultura de «La Gaceta de los Negocios» corresponsal político de «El Confidencial Digital», fundador y director de la publicación cultural «Ambos Mundos» y colabora habitualmente en varios medios de comunicación sobre las cosas que le interesan: la literatura, la cocina, el vino y la política. No está mal el cóctel.

Ha traducido a Evelyn Waugh, Louis Auchincloss y J. K. Huysmans, y ha publicado una docena de libros sólo o en compañía de otros autores. Actualmente es director de la edición digital de «Nueva Revista», articulista de «The Objective» y desde el 2012 forma parte del Gabinete de la Presidencia del Gobierno de España. Algún defecto tenía que tener.

En su blog «Fino muy seco» y en este enlace, podéis leer alguno de sus artículos, en los que hace gala de erudición, humor británico y un manejo del lenguaje poco común.

 
Ignacio Peyró
  
Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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