lunes, 3 de noviembre de 2014

La cacería - Alejandro Paternain

     
Título: La cacería 
Autor: Alejandro Paternain

Páginas: 240
 
Editorial: Alfaguara

Precio: 18,50 euros 
 
Año de edición: 2012

Arturo Pérez-Reverte es quien me ha recomendado este libro. Leyendo un artículo suyo, titulado «Libros a bordo», sobre la biblioteca que lleva siempre en su barco cuando navega, encontré una elogiosa referencia a este título. Me ha costado un poco encontrarlo, pero al fin lo conseguí y la verdad es que me parecido espléndido.

Es una novela que podríamos llamar neoclásica, porque, publicada en el año 1994, tiene el aroma de los libros clásicos de aventuras. Recuerda a Salgari, a Melville, a Forester. Una brisa marina sale de sus páginas y el chillido de las gaviotas acompaña su lectura. Es una novela de barcos y cosarios, andanadas y abordajes, navegantes y marinos, honor y fracaso. Pero no hay que dejarse engañar por las apariencias, el tema es antiguo, pero el estilo es moderno, de calidad y lo que parece una historia de piratas de las de toda la vida, acaba siendo un libro emocionante sobre la victoria y la derrota, la culpa y la responsabilidad, el amor al mar y el compañerismo..

La acción se desarrolla en 1819, cuando Artigas lideraba la revolución por la independencia de la Provincia Oriental, hoy Uruguay, y el enemigo era Portugal. El capitán Basilio de Brito, al mando del brick portugués «Espíritu Santo», sale en persecución de la «Intrépida», una goleta de gavia con patente de corso artiguista dirigida por el capitán John Blackbourne. 

Goleta de gavia. Es un buque de dos o más palos que apareja mayormente velas cangrejas, foques y de estay, es decir velas dispuestas en la línea de crujía, que va de popa a proa. Es muy rápido y ligero. Cuando tiene una o dos gavias, vela cuadrada y transversal a la línea de crujía, se llama goleta de gavia.

Brick. El brick o bricbarca lleva velas cuadradas, como el bergantín, y en el último palo (mesana) lleva velas de cuchillo de varias piezas. No es tan rápido como una goleta, pero puede llevar más carga.

Dos marinos experimentados que se persiguen desde las costas brasileñas hasta el Mediterráneo. Es la historia de una rivalidad contada con un ritmo trepidante, lleno de vicisitudes y que acaba de manera inesperada. El lenguaje de la época está bien reproducido, no hay un exceso de términos marinos que entorpezcan la lectura y el autor juega con los puntos de vista con total libertad. 

Se alternan los capítulos en los que un narrador omnisciente cuenta lo que ocurre en el navío portugués, y los escritos desde el punto de vista subjetivo del capitán corsario, Blackbourne. Especialmente acertado es el contraste que se crea, en una historia secundaria, entre dos versiones de un mismo abordaje, la de un capitán español y la del corsario portugués. 

El texto está salpicado de frases lapidarias que llaman la atención por su contundencia: «La gloria es una dama ingrata, me alcanza con cumplir mis deberes», «Un espírutu ecuánime atiende a dos campanas» o «He visto correr sangre por los imbornales».

Una estupenda novela de aventuras que ofrece mucho más que un clásico juvenil: un lenguaje depurado, un texto moderno y una historia más de antihéroes perdedores que de paladines victoriosos. Muy recomendable para los que quieran leer un libro que les recuerde a los que leyeron en su juventud y a la vez, encontrar un toque de madurez en el discurso de fondo.Muy buena.

Alejandro Paternain (Montevideo, 1922-2004) fué un profesor, ensayista, periodista, crítico y escritor uruguayo, conocido por sus novelas históricas y por sus relatos humorísticos. Gran amante del mar, como se ve en sus escritos, estudió Humanidades en la Universidad de Montevideo, pero no llegó a acabar los estudios. 

Se formó como profesor y estuvo enseñando literatura durante más de 20 años hasta que se lo impidieron por razones políticas. Como periodista cultural, ha escrito críticas, artículos y ensayos en un bien número de diarios y revistas especializadas.

Alejandro Paternain

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

1 comentario:

  1. Excelente nota sobre una más que excelente novela.
    Gracias por las imágenes que aportan para darle imágen a la aventura. No coincido con la relación con Salgari, creo que La Cacería pasa por otro lado; quizá un poco sí Melville; admito que no conozco a Forester pero ya lo estoy agregando a mi lista infinita de futuras lecturas.
    ¡Muchas gracias!

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