martes, 20 de mayo de 2014

Mi vida en la maleza de los fantasmas - Amos Tutuola


Título: Mi vida en la maleza de los fantasmas
Autor: Amos Tutuola

Páginas: 152
  
Editorial: Siruela

Precio: 15,90 euros 

Año de edición: 2008

Hoy vamos a hablar de un libro que no se parece a nada de lo que hayáis leído. Publicada en 1954, nos trae una narración muy africana, en la que se han elaborado leyendas yoruba, tradiciones nigerianas y otros elementos autóctonos para construir una historia original, sorprendente y extraña como pocas.

Cuenta un carrusel de aventuras, muy imaginativas, de un niño que huyendo de la guerra, se adentra en la selva impenetrable del centro de África, una jungla muy espesa, frondosa, en la que no entran los blancos, ni los negros tampoco porque es un lugar demasiado peligroso. Una zona deshabitada que el miedo de los aborígenes ha poblado de fantasmas e historias extraordinarias.

Allí se encontrará con fantasmas de todos los colores, le convertirán en caballo, vaca y otros animales, conocerá a los fantasmas malolientes, a los de río, a los que se hacen pasar por recién nacidos, a los fantasmas comedores de arañas, al fantasma sin brazos, a multitud de seres extraordinarios y también se encontrará con su primo muerto. Con ellos vivirá las aventuras más insólitas que podáis imaginar, su llanto servirá de diversión, será enterrado vivo, le propondrán matrimonio, le encerrarán en un tronco hueco y en una vasija... en fin, una locura.

Hay detalles curiosos, como que los fantasmas también sacrifican cabras y animales para hacer peticiones a los dioses, que llevan las cargas en la cabeza y que uno de los peores castigos que sufre el protagonista es ser explotado trabajando durante años para un fantasma.

Un libro con un ritmo vertiginoso y una creatividad desbocada, que parece a ratos una versión africana del «Manuscrito encontrado en Zaragoza» o un mezcla demencial de «Alicia en el país de las maravillas» y «Los viajes de Gulliver». Por otro lado, tiene algo de pesadilla, este libro parece un mal sueño. Describe el terror y el pánico del que entra en contacto con lo que todos tememos, el mundo del más allá y de los muertos, pero a la vez está impregnado del nerviosismo y la excitación que produciría una situación tan nueva e interesante. Hay un pasaje gracioso en el que el protagonista ve a una fantasma fea, feisima y no puede evitar correr tras ella para contemplarla a placer. Morbo puro.

Un libro fascinante, diferente, que trata uno de los temas recurrentes en las tradiciones africanas: lo que le sucede a un mortal que se extravía en el mundo de los fantasmas. No es  difícil de encontrar y vale la pena buscarlo en alguna librería grande para aventurarse durante unas horas en el imaginario africano, en el que todos es posible y resulta fascinantemente extraño para nosotros, lectores europeos.

Amos Tutuola (Abeokuta, 1920-1997) fué un escritor nigeriano en lengua inglesa, especialmente atento al patrimonio de historias orales y leyendas que crecen y se multiplican en África. Sus texto resultan ser especialmente exóticos y originales, al estar basados en relatos orales y el folclore yoruba.

Era hjo de una pareja de granjeros católicos de raza negra, dedicados al cultivo del cacao. A los siete años entró al servicio de una familia igbo, que le envió a la Escuela del Ejército de Salvación. Más tarde aprendió el oficio de herrero y trabajó en un montón de oficios: herrero para la Royal Air Force, vendedor de pan, repartidor, almacenero, etcétera.

Sus libros no ha sido muy bien comprendidos siempre; probablemente por ser demasiado diferentes y poco convencionales para el gusto europeo. Sus narraciones son tipicamente africanas, muchos compatriotas dicen «Mi abuela me contaba historias parecidas».

Amos Tutuola

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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