lunes, 2 de diciembre de 2013

Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy - Laurence Sterne


Título: Vida y opiniones del caballero Tristram Shandy 
Autor: Laurence Sterne 

Páginas: 640

Editorial: Cátedra

Precio: 14,30 euros

Año de edición: 2005

Tengo que confesar que éste es uno de mis libros favoritos. Cuando lo leí fué para mí un verdadero descubrimiento ¿cómo es que no era más conocida aquella maravilla? Me conquistó por lo divertido que es, por su sentido del humor, su inteligencia y porque es tan innovador y original que aún hoy en día resulta tremendamente transgresor y vanguardista. El «Tristram Shandy» parece situarse más allá de todas las vanguardias conocidas, es la obra clásica-vanguardista por excelencia y su modernidad es eterna.

Rebosa ironía y buen humor, da la sensación de que se toma todo el universo un poco a broma. Bajo la forma de un interminable monólogo, interpela al lector continuamente, le toma el pelo de la manera más elegante, se pierde en digresiones alucinantes sobre los temas más peregrinos, mantiene un innegable aroma cervantino, es bastante escabroso y procaz, pero con gracia, y mantiene una creatividad constante que casi nunca sigue nuestras expectativas. 

No mantiene un discurso lineal, sino que vuelve hacia atrás y hacia adelante sin ningún problema, se mete en bucles interminables y viola casi todas convenciones de una buena novela clásica. Y sin embargo, es interesante, atractiva y muy entretenida de leer. Es un libro genial y único, inolvidable y sorprendente, que parece mentira que tenga ya casi tres siglos. Aborda disquisiciones increíbles sobre temas tan rebuscados como el arte de la fortificación, varias disputas teológicas, dónde reside el alma, la cesárea, el coleto de Séneca, el contrato matrimonial, la excomunión y muchos otros temas absurdos, que finalmente resultan amenos y atractivos.

La verdad es que no es una obra pensada para ser leída de un tirón. Aunque se suele editar como un único libro de más de 600 páginas, en realidad apareció por primera vez en siete volúmenes de sesenta o setenta páginas cada uno, publicados entre 1759 y 1767 uno a uno, y lo más sensato es leer el primero, pasar a otra cosa y al cabo de cierto tiempo leer el segundo... y así hasta el final. De esa manera, resulta mucho más ligero y muy estimulante.

Una novela increíble, una obra irrepetible del amigo Sterne, admirador y seguidor de Cervantes, Swift y Rabelais, siempre inteligente, benévolo y divertido. Antes de morir dijo que le habrían gustado otros siete u ocho meses más. 
 
Hace poco, el domingo 24 de noviembre apareció en un diario madrileño un estupendo artículo sobre el genial escritor inglés, titulado «Un hombre de buen conformar», firmado por Javier Marías, para recordarle el día que se cumplían exactamente 300 años de su nacimiento. Es una buena excusa para que quien no lo conozca lo lea y el que ya lo ha leído, lo hojee de nuevo y vuelva a divertirse leyendo algún que otro párrafo.

Y paras que lo podáis probar leyendo las primeras páginas, aquí tenéis el enlace en el que la editorial Alfaguara ha tenido el detalle de publicar las cinco primeras páginas de texto, que bien pueden leerse como si fueran un relato corto. Geniales.

Laurence Sterne (Clonmel, 1713-1768), hijo de un abanderado inglés, nació en el pequeño pueblo del sur de Irlanda en el que estaba destinado su padre. Estudió en Cambridge, se ordenó pastor de la Iglesia de Inglaterra y se casó, pero el suyo no fué un matrimonio feliz.

Se hizo famoso por sus extravagantes y llamativos serones, llenos de ironía y puntos de vista sorprendentes. En 1759 se hizo enormemente famoso gracias a la publicación de los dos primeros volúmenes del Tristram Shandy. De golpe se convirtió en una personalidad y llegó a ser invitado al Castillo de Windsor. Se trasladó a Londres y, a  pesar de tener tuberculosis, llevó una vida bastante disoluta.

Viajó a Francia y allí también fué aclamado. De 1762 a 1764 vivió en Toulouse (Francia) con su mujer, enferma mental, y su hija. Su segundo viaje por Europa, de 1765 a 1766, le proporcionó material para su otra gran obra el «Viaje sentimental por Francia e Italia» (1768). Murió ese mismo año de tuberculosis. 

Seguidor y admirador de Cervantes, es uno de los escritores más libres, influyentes e innovadores que ha habido nunca. Anticipó técnicas y propuestas de Joyce y de buena parte de las vanguardias del siglo XX. 

Laurence Sterne, retrato de Sir Joshua Reynolds (1723-1792)

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

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