lunes, 23 de diciembre de 2013

Novela de ajedrez - Stefan Zweig


Título: Novela de ajedrez
Autor: Stefan Zweig

Páginas: 96


Editorial: Acantilado 

Precio: 10 euros 

Año de edición: 2013 

Ésta es la última novela de Stefan Zweig, escrita en 1941 durante su exilio en Brasil. La obra se inicia con un personaje un tanto irreal, un joven yugoslavo huérfano procedente del medio rural, falto de imaginación y de iniciativa que aprende a jugar al ajedrez atendiendo como incansable observador a las partidas que juega el párroco que le ha acogido. No muestra otras cualidades intelectuales, ni habilidades sociales, más bien al contrario; pero progresa espectacularmente en el juego hasta convertirse en campeón internacional gracias a su juego frío, tenaz y constante.

En un viaje en barco a América, juega unas partidas de demostración remuneradas contra otros pasajeros, liderados por un médico que ha sido victima de los métodos de detención y aislamiento de la Alemania nazi y que ha soportado su cautiverio gracias a que desarrollaba partidas imaginarias de ajedrez.

Nos presenta un personaje paradójico: un aldeano tranquilo, apático, sin iniciativa pero con una idea fija en la cabeza, el ajedrez, y cómo obtener beneficio económico de él, que entra en una élite mundial de sujetos inteligentes, creativos, de rápida imaginación. Frente a él otros personajes, manejados con cierta ironía, que dedican grandes dosis de tiempo, esfuerzo y derroche intelectual a perseguir a un rey de madera por un campo de madera.
El relato, de claros rasgos autobiográficos, es una denuncia del nazismo y de los métodos de la Gestapo de aislamiento e incomunicación destinados a vencer la voluntad del detenido y anular su personalidad. Una forma de violencia psicológica cruel contra la inteligencia, la voluntad y la esperanza.

Stefan Zweig, nacido en Viena en 1881 y antibelicista convencido, fue uno de los primeros escritores en criticar abiertamente y protestar contra la intervención alemana en la Primera Guerra Mundial. Intelectual cosmopolita de ideas liberales y viajero infatigable, se enfrentó a las corrientes nacionalistas crecientes en su país, lo que  posteriormente le obligó a exiliarse, como a otros intelectuales que no tenían cabida en Alemania y Austria tras el ascenso del nazismo. 

Vivió en varios países y a pesar de ser muy bien acogido en Brasil no pudo soportar la situación en la que se hallaba sumida Europa, presa del totalitarismo y en pleno auge del fascismo en distintos países. Deprimido y desesperado por creer que no volvería a ver una Europa libre se suicidó en 1942 en Petrópolis junto a su mujer.
   
 
Stefan Zweig 
  
Publicado por John Smith.

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