martes, 27 de septiembre de 2016

El camino - Miguel Delibes


Título: El camino
Autor: Miguel Delibes

Páginas: 272
 
Editorial: Espasa Calpe

Precio: 7,95 euros 

Año de edición: 2007

Tengo entendido que ésta es una de las novelas más vendidas de Delibes y no me extraña, porque, además de tener mucho nivel, bien puede servir como síntesis de su obra e introducción a su particular mundo  y manera de ver la vida.

Escrita en 1950, cuenta una historia rural, de pueblo,  en algún lugar de la Castilla profunda: el paso de la niñez a la juventud de David «el Mochuelo» (en los pueblos los motes son muy importantes), un chico de once años sensible, con inquietudes, que no ha conocido otra cosa que el rincón del mundo en el que nació y que de pronto tiene que dejarlo para ir a estudiar el bachillerato a la ciudad. 

Esa situación le llevará a rememorar toda su vida en el pueblo, sus amigos, sus juegos y costumbres, su entorno y su vida cotidiana. La descripción y recreación de la cutura rural tradicional es sobrecogedora por la fielidad, la riqueza de sentimientos y emociones y la penetración psicológica del autor.

Aquí aparece el lenguaje de las campanas, la pasión por la caza, las ventajas de tener una buena cicatriz, chices que tienen cutis,  el concepto de honra y algún que otro indiano. Es curioso que en realidad la acción no avanza en el tiempo, sino que se estanca alrededor de la ensoñación del protagonista.Hay un tiempo circular, que no avanza
 
Un mundo machista, rudo, cercano a la naturaleza, analfabeto e inculto, que a pesar de sus limitaciones y defectos, nos conmueve por dos cosas: La sensibilidad y ternura del protagonista, un chico espcial, muy observador, y la fuerza de evocación e estas páginas. 

Una novela excepcional, sencilla pero profunda, sobria pero llena de musicalidad. Una pequeña joya, un clásico de los años 50 del pasado siglo, que todos debieran leer. 

Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010)  fué un novelista español, académico de la Real Academia Española, doctor en Derecho y catedrático de Historia del Comercio, periodista y, durante años, director del diario «El Norte de Castilla».

Inició su carrera ganando el Premio Nadal en 1948 con «La sombra del ciprés es alargada», publicó 21 novelas, 5 volúmenes de relatos y una larga lista de libros de viajes, de caza y artículos periodísticos. Escritor enraizado en Castilla, su cultura y su historia, con un estilo natural y de altura al mismo tiempo, es uno de los referentes de la literatura española del siglo XX.

Obtuvo los premios literarios más importantes en español, entre otros  el Premio de la Crítica (1953), el Príncipe de Asturias (1982), el Premio Nacional de las Letras Españolas (1991) y el Premio Miguel de Cervantes (1993). 
  
Escribía a mano, en cuartillas y más que el silencio, para concentrarse le gustaba escucar como ruido de fondo la algarabía de la familia numerosa que formó con el amor de su vida, Ángeles de Castro. Su mujer murió a los 51 años y él nunca se volvió a casar. Según dijo a su editor tenía la sensación de haber pasado de la juventud a la vejez en una sola noche.

http://www.fundacionmigueldelibes.es/galeria.html
Miguel Delibes (foro Fundación Miguel Delibes)

Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

lunes, 26 de septiembre de 2016

Perdida - Gillian Flynn


Título: Perdida
Autora: Gillian Flynn

Páginas: 576

Editorial: Random House

Precio: 17,90 euros 

Año de edición: 2012

Estamos ante un magnifico ejemplar de novela negra, un thriller apasionante, intenso, un magnífico representante de la narrativa norteamericana actual. Os aseguro que es distinta de cualquier otra novela de género negro.

La historia arranca con la descripción del matrimonio que forman Amy y Nick, una joven pareja que lleva una vida casi idílica, un matrimonio muy bien compenetrado pero que se ha visto obligado a cambiar de vida; al perder ambos sus respectivos puestos de trabajo abandonan Nueva York, donde llevaban una vida feliz y de éxito, y se trasladan al pueblo de Nick en Missouri, en el centro de Estados Unidos, una comunidad provinciana y poco atrayente en la América profunda.

En el quinto aniversario de su matrimonio Amy, que proviene de una familia adinerada, desaparece sin dejar rastro. La investigación inicial va mostrando grietas en su relación por donde se van introduciendo las sospechas sobre Nick; si se añaden su comportamiento un tanto extraño y las dificultades económicas por las que atraviesa, nos encontramos con que su situación se complica cada vez mas hasta…

Tiene un argumento lleno de giros inesperados, de acción continua y trepidante que llevan la trama hasta extremos insospechados. Está escrita desde dos puntos de vista distintos: el de Nick y el de Amy, narrados en primera persona, en capítulos alternativos, cada uno desde su punto de vista y en el caso de ella desplazándose en el tiempo al echar mano de sus recuerdos y ponernos en antecedentes. Eso le da a la historia un cambio de visión continuo y una viveza  que consigue que el lector cambie de idea varias veces a lo largo del libro.

Es una novela muy diferente a otras del género, por su desarrollo y sobre todo por su final. En la mayoría de los casos de novela negra el investigador tiene un papel primordial o de protagonista, pero aquí no, la pareja de policías son actores de reparto, pero no por eso salen mal parados. La novela tiene un buen argumento y buenas dosis de acción, pero más interesantes son los personajes, desde los dos protagonistas hasta los demás acompañantes que desfilan por estas páginas, todos son personajes muy bien definidos en su psicología, con magníficos retratos de sus caracteres.

El resultado es una novela de mucho peso, tan original como atrayente, vibrante, emocionante, con un desarrollo sobrecogedor; la acción no decae en ningún momento y la atención del lector sigue un curso paralelo: no puedes dejar de leer. 

Gillian Flynn nació en KansasCity  (Missouri) en 1971, tuvo una infancia tranquila y feliz, pero confiesa que desde niña le encantaba pasar miedo, desde muy pronto fue admiradora de Hitchcock. Trabajó como periodista y crítica literaria. Al ser despedida de la revista donde trabajaba por ajustes presupuestarios, se dedicó en exclusiva a la literatura. con notable éxito.

Ha escrito tres novelas que han tenido gran aceptación y se han publicado en 28 países. En 2014 se rodó una versión cinematográfica de «Perdida» protagonizada por Rosamund Pike y Ben Affleck, dirigida por David Fincher y con guión escrito por ella misma.
               
http://gillian-flynn.com/about-gillian/
Gillian Flynn
            
Publicado por John Smith.

domingo, 25 de septiembre de 2016

El carro de heno - Gustavo Martín Garzo


Ayer se publicó, en un diario madrileño, un curioso artículo de Gustavo Martín Garzo sobre la pintura de  «el Bosco». En él, aprovechando el cierre de la magnífica exposición que le ha dedicado el Museo del Prado en el 500 aniversario de su muerte, el escritor vallisoletano se pone en el lugar del pintor holandés y comienza a hablar. Un curioso ejemplo de posesión literaria, que vale la pena leer:


Jheronimus van Aken (1450-1516), conocido como «el Bosco» por haber nacido en 's-Hertogenbosch (bosque del duque), fué un pintor holandés, «lejano e inaccesible» según Erwin Panofsky, misterioso y hermético, que fascinó al puritano Felipe II, quien ordenó a sus capitanes requisar todas la obras suyas que encontrasen.

Nació en una familia de pintores, se sabe poco sobre su vida. Fué un pintor de éxito, que recibía encargos de los poderosos, no firmaba ni fechaba sus cuadros por lo que al tener muchos imitadores no tenemos la seguridad completa de la autoría de sus cuadros. Sus pinturas, bellas y surrealistas, enigmáticas y creativas, oníricas y febriles, todavía nos desconciertan.


Aquí podéis ver el grabado de Cornelius Cort que le retrata. Lleva siguiente pie: «¿Qué ven, Jerhonimus Bosch, tus ojos atónitos? ¿Por qué esa palidez en el rostro? ¿Acaso has visto aparecer ante ti los fantasmas de Lemuria o los espectros voladores de Érebo? Se diría que para ti se han abierto las puertas del avaro Plutón y las moradas del Tártaro, viendo como tu diestra mano ha podido pintar tan bien todos los secretos del Averno»
 
Gustavo Martín Garzo

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

sábado, 24 de septiembre de 2016

La famosa lengua de señas otomana

La famosa escuela de sordomudos en Estambul

El ser humano ha empleado los más variados métodos para comunicarse con sus semejantes, lo que ha dado lugar a las más variadas y sofisticadas creaciones culturales, desde la ópera al alfabeto morse, pasando por el lenguaje del abanico y los libros, naturalmente. Pero una de las historias más raras y curiosas sobre sistemas de comunicación es la lengua de señas otomana, o lengua del serrallo, hoy completamente perdida. Vamos a tratar de resumirla.

En la corte de los sultanes otomanos las conspiraciones eran el pan de cada día y no eran raros los fratricidios y parricidios para conquistar el sultanato. Las pequeñas intrigas para hacerse con algún puesto interesante también eran frecuentes, así que en el siglo XVI, se hizo habitual que el sultán se rodease de una corte de sordomudos protegidos y leales, que no pudiesen transmitir información, ser sobornados, entender las negociaciones secretas y bastante impermeables al mundo exterior.

El siguiente paso es que se hizo de mal gusto que el sultán hablase en público y el protocolo exigía que lo hiciese en contadas ocasiones. Para su vida cotidiana los monarcas aprendieron el lenguaje de señas que usaban sus criados, cocineros, eunucos, personal de servicio y funcionarios de palacio. El primer sultán que aprendió el lenguaje de señas fué Osman II (1604-1622),que llegó al poder a los 14 años mediante un golpe de estado contra su tío el sultán, invadió Polonia y murió asesinado a los 18 años por su visir. Osmán II llegó a estar rodeado de 100 sordomudos a su servicio.

Retrato de Osman II

Se comunicaba con ellos y con el resto de la corte mediante el lenguaje de signos y se hizo costumbre desde entonces que el sultán guardase silencio en público, lo que causó trastornos psicológicos a más de un monarca. Vivir en silencio y rodeado de personas que le observan a uno continuamente, incluso en los momentos de mayor intimidad, puede desquiciar a cualquiera. Ahmed III se quejaba de que al entrar en una habitación había 40 personas observándole y que no podía estar solo ni cuando se desvestía.

Volviendo al lenguaje de signos, al principio los sirvientes jóvenes lo aprendían mediante fábulas y cuentos, se transmitía por tradición «manual» hasta que se fundó una escuela oficial para mudos. Según los expertos y los testimonios hallados parece que era sofisticada y permitía comunicar ideas complejas como cualquier otro idioma.

Tan extendido y enraizado estaba esa lengua de signos que se dice que el sultán Mustafá I (1592-1639) se negó a aprenderlo y fué practicamente obligado por la corte a abdicar a los tres meses de estar en el trono.

El escritor español Otavo Sapiencia dejó escrito en 1622: «Toda la conversación del Gran Turco es con mudos, enanos y truhanes, y en Palacio todos hablan a lo mudo, haziendo dello particular profesión, y no quiere otra conversación, sino del dicho género de gente».

La lengua de signos otomana sesiguió utilizando en la corte turca hasta los años 20 del siglo pasado, pero no se ha conservado ningún manual ni tratado y es una incógnita saber si la actual lengua de signos turca procede o no de aquel antecedente otomano. 

Una historia rara y curiosa ¿verdad? Siempre he pensado que no andaba muy descaminado el lema de una editorial esotérica de hace algunos años: hay otros mundos, pero están en este.

Para más información, véase este artículo sobre los sordos en la corte otomana y esta recopilación de fuentes en inglés. He descubierto esta historia en la Brújula verde.

Publicado por Antonio F. Rodríguez. 

viernes, 23 de septiembre de 2016

Puente levadizo- Varios autores


Título: Puente levadizo
Autores: Varios autores

Páginas: 184

Editorial: Foro/taller Sagitario

Precio: 15 euros 

Año de edición: 2015

Veinticuatro cuentos, doce de autores panameños y los otros doce de autores españoles, se reunén en este libro, editado el pasado año 2015 gracias a la financiación de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) , en un sugerente juego de contrastes y comparaciones que da lugar a efectos curiosos y conclusiones inesperadas. 

¿Lo que más llama la atención? La continuidad cultural. Es imposible identificar qué testos son panameños y cuáles son españoles si no se mira el índice. Podrían pasar unos por otros sin ningún problema, tal es el parecido de temas, tonos y estilos.

¿Qué cual sería la segunda sorpresa? Pues que a pesar de que están ordenados en primer lugar los doce cuentos centroamericanos y luego a continuación, los doce europeos, ordenados aproximadamente por edad de los autores, de mayores a más jovenes, primero los nacidos en los años 40, luego los de las décadas 50 y 60 y finalmente los de los 70, que son mayoría, si se emparejan los cuentos por ese orden los temas siempre tienen un punto de conexión.

La docena de temas tratados son: historia de un loco cotidiano, la miel y el fuego interior de las mujeres, horror doméstico, sobre la rutina y el trabajo, conflictos personales, laberintos imaginarios, un viejo en el mar es un náufrago, peripecia de un hombre a la deriva, amores extraños, mujeres en busca de su equilibrio, supermán revisitado, y amor y muerte.

Creo que más que casualidad, ha sido la intención de quienes han seleccionado los relatos, Enrique Jaramillo Levi (Colón, 1944), veterano cuentista panameño y Pedro Crenes Castro (Ciudad de Panamá, 1972), escritor panameño-español que vive en Madrid desde 1991. Ambos figuran también como autores en la primera parte y me parece que se han conjurado para que los asuntos de las dos series de historias tengan conexiones. 

Sorprende tambien la riqueza y calidad de los relatos panameños; vienen un país con una larga y potente tradición de contadores de historias. Se me ha ocurrido jugar a los desafíos y he leído el libro como creo que debe leerse, primero la pareja de cuentos, uno panameño, otro español, seleccionados en primer lugar y así sucesivamente, por parejas. He intentado decidir qué cuento era mejor de cada pareja, aceptando empates y el resultado de este macth  Panamá-España ha sido de 8-4. Los relatos panameños me han parecido mejores, en general y en conjunto.

Por otro lado, todos los cuentos tienen buen nivel, pero he encontrado algunos que me han parecido extraordinarios: «El ángulo del horror» de Cristina Fernández-Cubas (Arenys de Mar, 1945), «El viejo y la esperanza» de Dimitrios Gianareas (Ciudad de Panamá, 1967) y «La intrusa» de Roberto Pérez-Franco (Chitré, 1976).

Esta edición ha sido financiadaa por la AECID, viene arropada por una introducción del Embajador de España en Panamá y sendos prólogos de los dos antólogos, y cada relato está precedido por una breve nota biográfica sobre su autor.

Una antología compilada con mucho criterio e inteligencia, muy buena, que se presta a ensayar juegos de comparación y contraste, que muestra que algo se está moviendo en el cuento panameño, algo que vale la pena conocer.

Publicado por antonio F. Rodríguez.

jueves, 22 de septiembre de 2016

El escándalo Modigliani - Ken Follet


Título: El escándalo Modigliani
Autor: Ken Follet 

Páginas: 272
 
Editorial: Debolsillo
 

Precio: 8,95 euros 
 

Año de edición:1975 

Esta novela es de las primeras de Ken Follett, es casi una obra de juventud, más corta, menos trabajada que otras, pero también es alegre, divertida, dinámica y agradable de leer. Trata, en  forma de crítica mordaz, del mundo del arte, del mercado que alrededor de los cuadros se origina cuando los teóricamente expertos en la materia ponen mas atención en la firma que en la calidad de una obra.

En la novela hay dos personajes fundamentales, independientes en el desarrollo de la acción. Uno es una joven recién licenciada en Historia del Arte que, a partir de una información privilegiada, se dedica con toda la ilusión del mundo a buscar un cuadro de Modigliani que no está catalogado. El otro personaje es un pintor joven, bohemio y con talento, que ve cómo su carrera no termina de despegar por no ser lo bastante comercial. Entonces decide hacer algo de impacto, provocador, para llamar la atención sobre el mundillo de especuladores del arte que conforman galeristas, marchantes, críticos y escritores de arte, un grupo cerrado y corporativo que se mueve por el interés comercial y el mercantilismo. Como se puede uno imaginar, ninguno de los dos sale muy bien parado. 

Ken Follett (Cardiff, Gales, 1949) procede de una familia cristiana profundamente religiosa en la que no le permitían entretenimientos como el cine o la televisión; eso hizo que se aficionara a la lectura de forma muy temprana y muy intensa. Siempre ha  mostrado su agradecimiento a la biblioteca pública de su ciudad.   

Estudió Filosofía en la Universidad College of London y empezó a trabajar como periodista. Comenzó a escribir por afición y alcanzó el éxito con «La isla de las tormentas». A partir de ahí ha ido encadenando éxitos sucesivos hasta ser reconocido mundialmente por su obra  «Los pilares de la Tierra». Ha escrito más de 30 novelas que se han traducido a varios idiomas y se han convertido en auténticos best-sellers. Varias de sus novelas se han adaptado al cine o a la televisión. Ha sido nombrado doctor honoris causa por las universidades de Glamorgan, Michigan y Exeter.

Desde joven ha sido simpatizante y colaborador del partido laborista, está casado con Bárbara Follett, miembro del parlamento británico. Sus aficiones son la buena mesa, la obra de Shakespeare y la música: toca el bajo en un grupo de blues; él lo define como una actividad sensorial frente a la actividad cerebral que es la escritura. También es colaborador activo de varias organizaciones caritativas y solidarias.

Ken Follet

Publicado por Cris de la Fuente.